Sobre mí: Ingeniería con Propósito Humano

De la Ingeniería de Telecomunicaciones al Aula Inclusiva

Mi trayectoria no es la de un docente convencional. Soy Ingeniero de Telecomunicaciones, pero mi verdadera especialización surgió de una necesidad vital: soy una persona con discapacidad desde los 11 años. Esta realidad, unida a mis 13 años de experiencia en la Fundación Dfa, me ha permitido desarrollar la ‘Tecnodivergencia’, un enfoque donde la ingeniería se pone al servicio de la diversidad humana para devolver la autonomía y la dignidad a través de la tecnología

Mi Visión: La Tecnodivergencia

Hoy, como docente, traslado ese aprendizaje a mis alumnos. No me limito a enseñar a programar; les enseño a solucionar problemas reales de su entorno. Creo en la «Tecnodivergencia»: un enfoque educativo donde la ingeniería se adapta por y para la diversidad de las personas, y no al revés.

Compromiso con la Comunidad Educativa

Mi pasión por la innovación me ha llevado a participar activamente en el ecosistema digital nacional:

Divulgación: Participo activamente en espacios de reflexión y divulgación educativa, especialmente en torno a las vocaciones STEAM y el impacto de la inteligencia artificial en el aula. He sido invitado a distintas mesas redondas y encuentros, como The Wave o el II Congreso STEAM organizado en Zaragoza, donde además impartí formación dirigida a profesorado. Asimismo, he colaborado en iniciativas de la Universidad San Jorge centradas en el fomento de las vocaciones STEAM.

De forma continuada, he participado en las dos últimas ediciones de la Escuela de Verano del CSIC, organizada por la Fundación ”la Caixa”, un espacio de encuentro entre docentes e investigadores en torno a la inteligencia artificial. En ambas ediciones he contribuido con un panel en el que comparto mi experiencia sobre la integración y uso de la IA en el aula.

Además, mi labor educativa ha tenido repercusión en medios de comunicación a través del proyecto “Más vida, menos redes”, centrado en la promoción de un uso consciente y equilibrado de la tecnología entre el alumnado.

Observatorio Nacional de la Educación Digital (ONED): Formo parte del grupo de expertos en programación y robótica, ayudando a definir las competencias del futuro.

Leading Teacher: Colaboro con Europe Code Week para compartir metodologías activas con otros docentes.

Liderazgo y Formación de Formadores en Aragón

Creo firmemente que la transformación digital empieza por el docente. Por ello, colaboro activamente en la capacitación del profesorado:

Congreso Nacional STEAM (Zaragoza): He impartido el taller «Rompiendo la cuarta pared digital», enfocado en dotar a los profesores de herramientas críticas y creativas para el aula.

AulaAragon: Fui responsable de la formación de docentes para la nueva asignatura de Programación y Robótica en su lanzamiento.

Innovación en la Escuela de Verano (CSIC y Fundación «la Caixa»)

He tenido el honor de participar en las dos últimas ediciones de este referente nacional, llevando la Inteligencia Artificial más allá de lo convencional:

Simplificación Tecnológica: Presenté un proyecto de Abstracción de Comunicaciones (ESP32). Mediante IA generativa, creamos librerías que permiten a alumnos de grados iniciales programar eventos complejos de conectividad WiFi y Bluetooth sin barreras técnicas, centrándose en la lógica del proyecto.

IA de Campo (No solo generativa): Presenté nuestra Recicladora Automática con IA, donde los alumnos entrenan sus propios modelos, comprenden los porcentajes de confianza y ven la tecnología en acción física.

Innovación tecnologíca

Desarrollo proyectos de innovación tecnológica orientados tanto al alumnado como al profesorado, partiendo de una realidad evidente: los sistemas educativos evolucionan a un ritmo mucho más lento que la tecnología. Este desfase provoca que, en muchos casos, las prácticas educativas no reflejen el contexto tecnológico actual, dificultando una formación verdaderamente alineada con el mundo en el que vivimos.

En el día a día del aula, esto se traduce en docentes con escaso tiempo para actualizarse y en propuestas que, aunque valiosas, reproducen modelos del pasado. En el mejor de los casos, el alumnado accede a experiencias prácticas limitadas, alejadas de las posibilidades tecnológicas contemporáneas.

Con el objetivo de reducir esta brecha, junto a mi compañero Pepe Fernández, estamos desarrollando MagicSTEAM, una plataforma basada en Scratch (software de código libre) que incorpora recursos y tecnologías actuales de forma accesible. El proyecto nace con una clara vocación de servicio público: queremos que sea abierto, compartido y enriquecido por la comunidad educativa, facilitando el acceso a experiencias tecnológicas reales sin barreras.

Uno de los pilares del proyecto es la integración de microcontroladores ESP32, dispositivos de bajo coste con conectividad WiFi y Bluetooth, incorporados mediante bloques específicos diseñados para facilitar su uso desde el entorno de programación. Esto permite que el alumnado programe en pantalla y, al mismo tiempo, conecte su código con el mundo físico de manera sencilla y directa.

A partir de aquí surge el concepto en el que estamos trabajando: romper la cuarta pared digital. Inspirado en la analogía teatral, este enfoque busca superar la barrera entre lo virtual y lo real, permitiendo que los proyectos desarrollados en pantalla tengan una traducción directa en el entorno físico. El alumnado pasa así de interactuar con sensores y actuadores virtuales a trabajar con dispositivos reales, de forma intuitiva y significativa.

Para facilitar esta experiencia, hemos diseñado una PCB específica que simplifica las conexiones con distintos componentes, haciendo que el proceso sea accesible desde etapas tempranas. Además, hemos incorporado extensiones de machine learning, lo que permite integrar el uso de inteligencia artificial no generativa dentro de los proyectos educativos.

El sistema se completa con un firmware propio para el ESP32 que crea un punto de acceso y un portal de comunicación. De este modo, se establece un ecosistema en el que interactúan simultáneamente tres niveles: el entorno de programación (Scratch), el dispositivo físico y la red de comunicación entre ambos. Esta arquitectura permite una experiencia de aprendizaje única, donde programación, hardware y conectividad se integran de forma natural.

Asimismo, el proyecto se está acompañando de un repositorio creciente de propuestas didácticas y proyectos prácticos que permiten visualizar todo su potencial en el aula. La intención es no solo ofrecer una herramienta, sino también un conjunto de experiencias listas para llevar al aula, que inspiren y faciliten su adopción por parte del profesorado.

El objetivo final es claro: ofrecer al alumnado experiencias que reflejen el presente tecnológico y dotar al profesorado de herramientas abiertas, accesibles y alineadas con una educación más actual, aplicada y conectada con la realidad.

Robótica en Familia: Construyendo Puentes entre Generaciones

Esta iniciativa, que lidero desde hace tres años en el Colegio Juan de Lanuza, busca transformar la tecnología en un lenguaje compartido entre padres, madres e hijos. Cada quince días, los viernes durante dos horas, nuestro MakerSpace se convierte en un escenario de aprendizaje intergeneracional donde los roles tradicionales se diluyen para dar paso a la creación colectiva.

Un viaje desde cero hasta el prototipo final

No es necesario tener conocimientos previos para participar. El proceso comienza a principio de curso con una inscripción y un sorteo (debido a la alta demanda), y se extiende a lo largo de los meses hasta culminar en un proyecto robótico funcional. En este espacio, aplicamos ingeniería real utilizando herramientas de vanguardia como la impresión 3D, la comunicación inalámbrica y el ecosistema MagicSTEAM, basado en el microcontrolador ESP32.

La «magia» de crear juntos

Lo más valioso de estas sesiones no es solo el robot terminado, sino el ambiente que se genera en la comunidad educativa. Vivimos momentos de reto donde padres con perfiles técnicos impulsan a sus hijos a ir más allá, y situaciones inversas donde familias que inicialmente se sentían «asustadas» por la complejidad técnica descubren con asombro lo sencillo y gratificante que es «romper la cuarta pared digital». Entre todos, aprendemos a integrar Neopixels, sensores y sistemas de conectividad WiFi, demostrando que la ingeniería, cuando se comparte, se vuelve accesible para todos.

Más que tecnología: Comunidad y Valores

Este formato no solo fomenta el pensamiento computacional y la autonomía técnica, sino que fortalece los lazos comunitarios y refuerza el papel activo de la familia en el proceso educativo. Es la máxima expresión de mi visión de la Tecnodivergencia: una tecnología que no aísla, sino que sirve como puente para la inclusión, el respeto y el disfrute compartido entre seres queridos